MANEJO CAMPESINO DE SISTEMAS DE PRODUCCIÓN HORTO-FLORÍCOLAS: ESTUDIO DE CASO

Autores/as

  • Ximena Castillo
  • Jorge D. Etchevers
  • Arturo Aguirre
  • Claudia Hidalgo

DOI:

https://doi.org/10.47163/agrociencia.v55i2.2393

Palabras clave:

historia del riego en México, agricultura intensiva, clasificación campesina de tierras, agricultura campesina.

Resumen

El manejo de los sistemas de producción agrícola altera las propiedades del suelo y afecta su funcionalidad. Para medir los cambios y su intensidad, se requieren herramientas sensibles a la función que se desea medir. Los objetivos de este trabajo fueron: conocer la historia agrícola de la zona, definir clases de tierras según los campesinos, identificar los sistemas actuales de producción y su manejo, que permitan sentar bases para seleccionar indicadores de calidad de suelos apropiados. Los indicadores de calidad de suelo dan información cuantitativa objetiva de la intensidad del cambio por el uso del suelo y su efecto en la funcionalidad de los sistemas productivos. Nosotros proponemos incorporar conocimientos empíricos de los productores, recolectados por medio de entrevistas, aplicación de encuestas y observación directa. Este es un enfoque intermedio de carácter cualitativo, complemento del tradicional técnico-científico que se usa con este propósito. El estudio de caso se realizó en cuatro ejidos de Tepeaca, Puebla, con el acopio de información histórica acerca de la incorporación de las tierras al cultivo y riego. En talleres y encuestas con los ejidatarios se definieron: tipos de suelos, cambios de uso en el último medio siglo, patrones de cultivo del pasado y del presente, y manejo de los sistemas de producción horto-florícolas actuales. Los suelos de la zona se han aprovechado desde antes de la colonia y, a mediados del siglo pasado, solo con cultivo de “milpa”. La producción de hortalizas y flores ha sido intensa en los últimos 50 años. La historia de cultivo de los suelos de estos ejidos es un registro histórico único en el país, y refleja la influencia de la actividad antrópica en sus características. Los productores identifican tres clases de tierra: Obscuros, Nextlales y Arenosos-Fuertes. Los patrones más frecuentes de uso de las tierras son: 1) flor de corte, 2) hortalizas continuas, y 3) hortalizas con descanso en temporada de secas. La integración del conocimiento de los agricultores con los técnicos, permitió obtener visión ampliada del impacto de las actividades antrópicas de la región, a través de la documentación de los cambios en sistemas de producción y en el suelo que servirán de base para formular los indicadores de calidad de suelo apropiados para esas condiciones.

Publicado

2021-03-26